La comida macrobiótica es  una forma de lograr el equilibrio entre cuerpo y mente a través de los alimentos.

Se basa en encontrar el equilibrio aplicando el principio del  Ying y el Yang por el cuál todas las cosas están equilibradas por estas dos fuerzas respetando una determinada proporción. Los alimentos por tanto se clasifican según estas categorías y se combinan para encontrar la mejor relación para una perfecta asimilación y digestión que contribuirá a un bienestar general.

La cocina macrobiótica tiene sus orígenes en el médico y filósofo japonés George Oshawa, que ya en el siglo pasado empezó a difundir su teorías macrobióticas por todo el mundo.

Una comida macrobiótica equilibrada consistiría en más de un 50% de cereales, un 25% de verduras y frutas, un 10% de legumbres y algas,  y un 5% de carne, pescado, huevos.

Como veis los cereales constituyen el principal alimento de una dieta macrobiótica, trigo, arroz, mijo, cebada, centeno no faltan en casi ningún plato.  Como condimentos se usan la soja, el miso, semillas de sésamo etc., se intenta que todo provenga de cultivos biológicos con la mínima alteración.

El azúcar está totalmente prohibido por lo que adiós a la bollería, pastelería , caramelos etc. y si necesitamos endulzar algo podemos usar melaza.

Los refrescos y bebidas tratadas químicamente no se recomienda, así como el café y el té que tengan conservantes y colorantes.