El ajo es un condimento indispensable en la cocina y muchas veces constituye la base principal de determinados platos. No podemos concebir muchos de nuestros platos sin este aromático y sabroso ingrediente. Desde sopa de ajo, caldereta, morteruelo, gachas, bacalao arriero o incluso algunos postres.

El ajo procede en sus orígenes del centro y sur de Asia desde donde se propagó al área mediterránea y de ahí al resto del mundo. Es posible que se consumiera hace 3.000 años a. C. en  la India y en Egipto.

El primer productor de ajos a nivel mundial es China. España ocupa el quinto puesto por detrás de países como India, Rusia, EEUU y Egipto.

Existen principalmente dos variedades de ajos, los blancos y los rosados. Éstos últimos se caracterizan por su envoltorio de color morado y porque su durabilidad es menor.

El ajo contiene múltiples nutrientes que resultan beneficiosos para controlar la diabetes, reducir el nivel de colesterol en sangre, regular la presión arterial y como diurético. Es uno de los mejores expectorantes y mucolíticos en enfermedades broncopulmonares y pulmonares obstructivas crónicas.

Fuente: http://www.entremaqueros.com