Morfilandia realizó su primera edición en una chacra del Valle Inferior del Río Chubut, entre Rawson y Trelew. Cocineros, música, circo y bocados con productos genuinos; una fiesta que reunió a 5000 personas en dos días.

Morfilandia Kermesse de Sabores colmó las expectativas originales de sus organizadores con creces. La idea primaria de invitar a los pobladores de los alrededores de Puerto Madryn, Rawson y Trelew a disfrutar de buena cocina en la chacra San José, en el Valle Inferior del Río Chubut (VIRCH), no sólo fue un éxito de convocatoria (unas 5000 personas visitaron la kermesse el último fin de semana) sino que puso sobre la mesa muchas otros aspectos positivos que resultan de eventos como éste.
Primero porque se reconfirma que la gastronomía mueve otros engranajes que exceden la comida: la puesta en valor de los productos genuinos de cada región; la interacción de experiencias y saberes de cocineros locales e invitados; la promoción del turismo que apuesta a la cocina como un nuevo motor; y la combinación, en este caso novedosa, de una propuesta artística que se sumó y que amenizó todo el festival (con un recital de Leo García al cierre de la primera jornada y con una performance del circo Compañía Chimichurri de Puerto Madryn los dos días). Una chacra ambientada con esmero, puestos de comida con propuestas originales, buena música, cocineros invitados y locales trabajando en conjunto y ganas de pasarla bien fue la receta del éxito de Morfilandia. Comenzó como una idea de un grupo de amigos y cristalizó con el aporte de los tres municipios, demostrando cuánto se puede hacer si se aúnan esfuerzos privados y estatales.

LA KERMESSE
Con un sol increíble para estar al aire libre, diez puestos de comida abrieron sus mostradores a las 12  en punto para ofrecer cada uno platos  únicos. Y fue muy interesante observar cómo la curiosidad por probar cosas nuevas va ganando terreno, sobre todo en el público joven. Así, la gente se entusiasmó con comer un osado chorizo de guanaco y potrillo que hizo Pablo Soto (cocinero de Comodoro Rivadavia); o la salchicha parrillera de cordero capón de Mavi Jaichenco (cocinera de Lago Puelo, que la sirvió con una mostaza artesanal (Keish) que elabora una productora de su ciudad). Ricardo Belfiore (de La Pampa) sorprendió con un sándwich de entraña servida en torta frita y también fueron un éxito las pizzas a la parrilla de Danilo Ferraz (dueño de Morelia y 1889, en Buenos Aires). Los chefs invitados se cargaron el fogón al hombro y pusieron mucha onda: Anthony Vázquez (Cebichería La Mar) cocinó con gran entusiasmo las dos jornadas y quedó maravillado con la calidad de los langostinos argentinos («siempre me llegan congelados, es increíble para mí verlos frescos»). Con la ayuda de Ximena Sáenz (Cocineros Argentinos), juntos sirvieron pinchos de langostinos y un pescado entero al horno de leña. Asistiendo a toda la organización, el cocinero Mariano Ramón (Gran Dabbang), también preparó 40 kg de pescado frito que fue saliendo en conitos de papel de diario, al mejor estilo Fish & Chips. Por supuesto, no faltó el cordero patagónico al asador ni el chancho, esta vez a cargo de Leandro “Lelé” Cristóbal (Café San Juan).  Hernán Gipponi tuvo su propio puesto donde sirvió langostinos de FyrSa con huevo a 63°. Silvia Valdemoros, súper simpática, sirvió ensaladas originales que preparó con verduras de Sueño Verde y los dressings deliciosos de Müller & Wolf. Un almacén pequeño de delicatesen locales (esperamos que crezca el año que viene con más productos frescos) y un puesto de dulzuras con frutos patagónicos completó la oferta de comida.

EL INTERCAMBIO
El plus fue para los alumnos del Instituto Superior de Gastronomía de Trelew y la Escuela Agrotécnica de Gaiman, quienes tuvieron la posibilidad de ayudar en todo el servicio y, por supuesto, no desaprovecharon la oportunidad de seguir aprendiendo. Un lujo ver filetear pescado a Anthony Vázquez, una lección que vale oro para quien quiere dedicarse a la coina.

LOS ORGANIZADORES
Morfilandia fue concebido por un grupo de emprendedores chubutenses con ganas de hacer más: Martín Moroni (Sal de Aquí), Miguel Ángel Armada (Garbo Art Media), Pablo Novello (restaurant Giovanni), Luis Fernando Zárate (restaurants Giovanni y Casa Club Ferdinando), Luis Calderón (restaurant Panacea), Bruno Berrettini (artista plástico) y Ulises Zadoff (periodista y productor). Los que participamos de Morfilandia sólo esperamos la próxima edición.

Fuente: http://tiempo.infonews.com/nota/195752